Aislamiento acústico de un muro: lo que cuenta es el cerramiento completo
Un muro que deja pasar la televisión del vecino no está necesariamente mal construido. Casi siempre es simplemente demasiado ligero, o el sonido lo rodea pasando por otro sitio. Antes de elegir un material conviene saber qué mide un índice acústico y a qué se refiere.
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Lo esencial en 30 segundos
- La normativa no se dirige a un producto: en Francia, en vivienda nueva, la orden del 30 de junio de 1999 exige un aislamiento DnT,A de al menos 53 dB entre dos viviendas, medido in situ, con la obra terminada.
- Rw es un índice de laboratorio, obtenido allí donde las transmisiones laterales están suprimidas. En obra nunca se reencuentra tal cual.
- El ruido aéreo obedece ante todo a la masa: duplicar la masa superficial de un cerramiento simple aporta del orden de 6 dB. Ninguna capa de 20 mm aporta esa masa, y ninguna lo pretende.
- Un aislante acústico delgado actúa en otro sitio: dentro de la cámara de aire de un cerramiento doble, donde amortigua la resonancia que une las dos hojas.
- El LNEC midió Rw = 50 dB (-1 ; -5) en un muro doble de ladrillo de 0,29 m cuya cámara de aire de 50 mm contiene 20 mm de R'Acoustic 20. Es la prestación de ese muro, no la del producto por sí solo.

Dos ruidos, dos mecanismos, dos remedios
Un muro no reacciona igual ante todo lo que se le envía. El ruido aéreo, voces, televisión, música, tráfico, llega por el aire y pone el muro en vibración. El ruido de impacto, pasos, caída de un objeto, un mueble arrastrado, entra directamente en la estructura y viaja por el hormigón o la madera mucho más allá del local de origen. Los tratan dos normas de clasificación distintas, la EN ISO 717-1 y la EN ISO 717-2, y sobre todo dos familias de soluciones.
El aislamiento acústico de una medianera pertenece casi siempre a la primera familia. La cuestión no es entonces encontrar un material que absorba, sino comprender por qué vibra el muro y cómo impedirlo. Un absorbente colocado en la cara interior mejora la acústica del local, que no es lo mismo que su aislamiento: hace el local menos reverberante, no reduce lo que lo atraviesa.
Queda por saber cuánto vale una ganancia. El decibelio es logarítmico, y el oído no lo sigue de forma lineal.
| Ganancia obtenida | Lo que percibe el oído |
|---|---|
| 3 dB | La mitad de energía sonora transmitida, una diferencia apenas perceptible |
| 6 dB | Una ganancia clara, la fuente parece alejarse |
| 10 dB | El ruido parece aproximadamente la mitad de fuerte |
Esta tabla explica muchas decepciones en obra. Un trasdosado que aporta 3 dB ha dividido por dos la energía transmitida, y el cliente oye casi lo mismo.
Qué exige la normativa francesa, y a quién
En Francia, para los edificios de viviendas nuevos, la orden del 30 de junio de 1999 fija cifras. Entre un local de una vivienda y una estancia principal de otra vivienda, el aislamiento acústico normalizado ponderado DnT,A debe alcanzar al menos 53 dB, y 50 dB si el local receptor es una cocina o un baño. El nivel sube cuando el local emisor es más ruidoso: 55 dB desde un garaje, 58 dB desde un local de actividad. Desde una zona común de circulación separada por una puerta, la exigencia baja a 40 dB.
El mismo texto trata el ruido de impacto, con un nivel de presión ponderado L'nT,w no superior a 58 dB en las estancias principales, y el aislamiento de fachada, con un DnT,A,tr de al menos 30 dB. La orden del mismo día sobre las modalidades de aplicación precisa cómo se calculan estos índices: DnT,A es la suma de DnT,w y del término de adaptación C, DnT,A,tr la suma de DnT,w y de Ctr, y la incertidumbre de medida admitida en un control es de 3 decibelios.
Un punto merece decirse con claridad: ninguno de estos valores se aplica a un producto. Describen un resultado obtenido in situ, en un edificio terminado, con sus encuentros, sus instalaciones y sus puntos singulares. Un material no puede por tanto cumplir la orden; la cumple o no la cumple la obra ejecutada.
En rehabilitación estos umbrales no son obligatorios. Siguen siendo la referencia que todo el mundo usa para juzgar un resultado, y la que tomamos en nuestros estudios.
Rw, RA, RA,tr: tres cifras para el mismo muro
En laboratorio, un elemento constructivo se monta entre dos cámaras reverberantes y se mide banda a banda según la EN ISO 10140-2. La EN ISO 717-1 resume después la curva en un solo número, el índice de reducción sonora ponderado Rw, acompañado de dos términos de adaptación que indican cómo se comporta el cerramiento ante dos espectros distintos:
- C apunta a los ruidos interiores, ricos en medios y agudos: voces, televisión, actividades domésticas;
- Ctr apunta al ruido de tráfico urbano, más pesado en los graves.
Se suman: RA = Rw + C para un ruido interior, RA,tr = Rw + Ctr para un ruido de tráfico. Un cerramiento anunciado a 50 dB (-1 ; -5) vale por tanto 49 dB frente a los vecinos y 45 dB frente a una avenida. La segunda cifra es la que se olvida leer, y a menudo es la que decide el confort real.
La propia norma de medida advierte de que sus resultados no se trasladan directamente a una obra: la instalación de ensayo suprime las transmisiones laterales, mientras que un edificio está lleno de ellas. Para pasar del laboratorio a la obra hace falta un cálculo de previsión, el de la EN 12354-1, que tiene en cuenta los cerramientos ligados, los encuentros y el volumen de los locales. Por eso un Rw de 50 dB no se compara con el umbral normativo de 53 dB: las dos cifras no describen lo mismo.
La ley de masa, y el muro donde se detiene
Para un cerramiento simple y homogéneo, la reducción sonora sigue una regla sólida: duplicar la masa superficial aporta del orden de 6 dB, y se gana otro tanto cada vez que la frecuencia se duplica. Explica por qué un muro de hormigón aísla y un tabique seco ligero no lo consigue.

También explica un límite que hay que mirar de frente. En un muro de 200 kg/m² harían falta otros 200 kg/m² para ganar 6 dB. Una manta textil de 20 mm pesa 1,8 kg/m², menos de una centésima parte de lo necesario. Ningún material delgado, sea cual sea y de quien sea, ganará por la masa. Quien promete lo contrario vende una decepción.
Lo que vence a la ley de masa no es un material, es un montaje: dos hojas separadas por una cámara de aire, lo que los acústicos llaman un sistema masa-muelle-masa. A igual masa total funciona mucho mejor que un cerramiento único, con dos condiciones.
- La cámara de aire debe estar amortiguada. Vacía, entra en resonancia y vuelve a acoplar las dos hojas; rellena con un material fibroso o poroso, disipa la energía en lugar de transmitirla.
- Las dos hojas no deben estar unidas rígidamente. Un punto de adhesivo, un tornillo pasante o un rastrel continuo bastan para devolver el montaje al comportamiento de un cerramiento único.
Ese es el lugar exacto de un aislante acústico delgado: no la masa, sino la amortiguación del muelle. Un papel modesto sobre el papel, decisivo en el resultado.
Qué midió el laboratorio, exactamente

El Laboratorio Nacional de Ingeniería Civil de Lisboa midió el 21 de julio de 2008, en su informe 43/2008-LNEC/LEA, un muro doble de 0,29 m de espesor total, montado entre dos cámaras reverberantes de 121 m³ y sometido a ruido rosa, a 20 °C y 60 % de humedad relativa, según la norma NP EN 20140-3.
| Capa | Espesor |
|---|---|
| Revoco exterior | 10 mm |
| Ladrillo perforado | 0,11 m |
| Cámara de aire, parcialmente rellena con una manta textil de 20 mm y 2 kg/m² | 50 mm |
| Ladrillo perforado | 0,11 m |
| Revoco exterior | 10 mm |
| Total | 0,29 m |
Resultado, según la EN ISO 717-1: Rw = 50 dB (-1 ; -5). La muestra figura en el informe con su referencia de fábrica, 508, la que distribuimos con el nombre R'Acoustic 20. Un detalle de lectura: el informe adopta una masa superficial de 2 kg/m² para la manta, mientras que la ficha técnica del producto indica 1.800 g/m².
Esta cifra califica a ese muro. El informe no midió el mismo muro sin la manta, por lo que no permite aislar la aportación propia del producto, y nosotros no la reivindicamos. Lo que documenta, y ya es mucho, es un muro doble corriente, con su cámara rellena, medido por un laboratorio público.
Dos hojas de fábrica, una cámara rellena, 0,29 m en total para 50 dB: la masa hace la mayor parte del trabajo, la cámara rellena marca la diferencia entre un buen muro y un muro corriente.
El punto débil está siempre en los graves


La cifra única esconde lo más interesante. Banda a banda, el mismo muro pasa de 33,0 dB a 125 Hz a 52,6 dB a 1.000 Hz, y después a 64,8 dB a 5.000 Hz. Cerca de 32 dB de diferencia entre los graves y los agudos, en un solo y mismo muro.
Ese hueco es lo que cuantifica el término Ctr, aquí -5. Un muro puede filtrar perfectamente una conversación y dejar pasar un subwoofer, un motor, un camión al ralentí. La queja clásica del vecino que oye la música sin distinguir las palabras viene de ahí, y ningún revestimiento delgado la corregirá: los graves exigen masa, distancia entre hojas y desolidarización.
Antes de elegir nada hay que escuchar la molestia. Voces y televisión son un problema de medios, que un trasdosado bien concebido resuelve. Un cine en casa o una batería son un problema de graves, que se trata con espesor y masa.

Elegir un aislante acústico delgado, y después no estropear el resultado
La gama R'Acoustic está hecha de fibras textiles recicladas, lana, algodón y fibras sintéticas, tejidas sin cola en las dos primeras referencias, termoligadas sin cola en la tercera. Las densidades siguen al uso: 90 kg/m³ para el R'Acoustic 20, 110 para el R'Acoustic 10, 130 para el R'Acoustic Alu. La resistencia a compresión supera 2 t/m², lo que permite colocarlo en el suelo, bajo una solera de nivelación, sin temer el aplastamiento.
| Situación | Producto | Referencia medida | Fuente |
|---|---|---|---|
| Ruido aéreo: muro medianero, estudio, cine en casa | R'Acoustic 20 | Muro doble de ladrillo de 0,29 m con Rw = 50 dB (-1 ; -5); 20 mm, 90 kg/m³, 1,8 kg/m² | LNEC 43/2008-LNEC/LEA |
| Ruido aéreo cuando cada milímetro cuenta | R'Acoustic 10 | 10 mm, 110 kg/m³; atenuación indicativa del fabricante | Dato del fabricante |
| Trasdosado o bajo solera, con barrera de vapor | R'Acoustic Alu | Rigidez dinámica s' = 16 MN/m³, ΔLw de 27 a 33 dB según la solera; E-s1, d0 | CEIS Madrid CAT0109/12 |
| Base para parqué flotante | R'BULL Pro 5s | 5 mm, doble cara de aluminio sobre espuma de polietileno | ETA 22/0178 |

La colocación es sencilla y sin sorpresas: rollos a tope, fijación con clavadora neumática o con grapas, después el revestimiento de acabado, placa de yeso, tabique de fábrica o solera. En los edificios franceses de pública concurrencia, el R'Acoustic Alu está clasificado E-s1, d0 y se coloca por tanto detrás de una pantalla térmica, como exige el artículo AM 8.
Los errores que anulan la ganancia
Un trasdosado bien elegido y mal colocado rinde menos que un trasdosado corriente bien colocado. Los fallos más frecuentes:
- enchufes y cajas eléctricas colocados espalda contra espalda a ambos lados del cerramiento;
- conductos, tuberías o una trampilla que atraviesan la obra de parte a parte;
- un trasdosado pegado con pelladas demasiado generosas, que recrea un enlace rígido entre las dos hojas;
- una cámara de aire demasiado estrecha, que sube la frecuencia de resonancia del sistema hasta el centro de la banda útil;
- los encuentros con el forjado, el techo y los muros transversales, por los que el sonido rodea el cerramiento sin atravesarlo nunca.
Esta última línea es la más cara. Tratar una medianera sin mirar el forjado que la cruza suele significar pagar un trasdosado para obtener tres decibelios. Nuestra asistencia técnica examina el cerramiento y sus encuentros antes de proponer un espesor.
Lo que dicen los textos
- Orden francesa del 30 de junio de 1999 sobre las características acústicas de los edificios de viviendas: DnT,A de 53 dB entre viviendas, 55 dB desde un garaje, 58 dB desde un local de actividad, ruidos de impacto de 58 dB, fachada de 30 dB
- Orden francesa del 30 de junio de 1999 sobre las modalidades de aplicación de la normativa acústica: DnT,A obtenido sumando el término C, DnT,A,tr sumando Ctr, incertidumbre de medida de 3 decibelios
- Norma ISO 717-1:2020: cálculo de Rw y de los términos de adaptación C y Ctr
- Norma ISO 10140-2:2021: medición en laboratorio, transmisiones laterales suprimidas, resultados no trasladables tal cual a la obra
- Informe LNEC 43/2008-LNEC/LEA del 21 de julio de 2008: muro doble de ladrillo de 0,29 m con 20 mm de R'Acoustic 20, Rw = 50 dB (-1 ; -5)
- Informe CEIS Madrid CAT0109/12: rigidez dinámica del R'Acoustic Alu y atenuación de los ruidos de impacto bajo solera
Preguntas frecuentes
¿Qué espesor hace falta para aislar acústicamente un muro?
No existe un espesor tipo, porque el espesor no es la magnitud que manda. Lo que cuenta es la masa del cerramiento, la presencia de una cámara de aire amortiguada y la ausencia de enlace rígido entre las dos hojas. Veinte milímetros colocados en la cámara de un trasdosado autoportante cambian el comportamiento del conjunto; esos mismos veinte milímetros pegados sobre un muro macizo casi no lo cambian.
¿Basta un aislante delgado contra el ruido de los vecinos?
Por sí solo no, y no lo presentamos así. Un producto de 20 mm y 1,8 kg/m² no aporta masa, por tanto ninguna reducción por la ley de masa. Su lugar está dentro de un trasdosado o de un tabique autoportante, donde rellena la cámara de aire y le quita su resonancia. En esa configuración fue medido el R'Acoustic 20 por el LNEC.
¿Qué diferencia hay entre Rw y DnT,A?
Rw describe un elemento constructivo medido en laboratorio, en una instalación donde las transmisiones laterales están suprimidas. DnT,A describe un resultado obtenido in situ, entre dos locales reales, transmisiones laterales incluidas, y corregido con el tiempo de reverberación del local receptor. La normativa francesa exige DnT,A, y es DnT,A lo que mide un control. Pasar de uno a otro requiere un cálculo de previsión según la EN 12354-1.
¿Por qué se oyen los graves y no las palabras?
Porque un cerramiento no reduce todas las frecuencias igual. En el muro medido por el LNEC, la reducción pasa de 33,0 dB a 125 Hz a 64,8 dB a 5.000 Hz. El término de adaptación Ctr, aquí -5, cuantifica con precisión esa debilidad en los graves. Un subwoofer o un motor se tratan con masa y distancia entre hojas, no con un revestimiento de superficie.
¿Tratan los R'Acoustic los ruidos de impacto?
Los ruidos de impacto pertenecen a la EN ISO 717-2, distinta del índice Rw. El R'Acoustic Alu es el producto documentado en este punto: una rigidez dinámica s' = 16 MN/m³ medida por el CEIS Madrid, de la que se deduce una atenuación ΔLw calculada de 27 a 33 dB según la densidad de la solera de arena y cemento, según la EN 12354-2. El R'Acoustic 20 y el R'Acoustic 10 apuntan ante todo al ruido aéreo.
